HISTORIA DE NUESTRA ESCUELA

El Colegio “Rosalina Pescio Vargas”, en sus comienzos Escuela 24 “El Prado”, funcionaba en una casa ruinosa en la Avda. Larraín. Desde ese momento la Directora de entonces, Sra. Rosalina Pescio Vargas, se puso en campaña para que no desapareciera su escuela y con la ayuda de los padres, apoderados, de los vecinos y la comunidad toda, comienzan los trámites para un nuevo edificio. Un gran benefactor de esta campaña fue Don Jorge Román y su Sra. Esposa. La señora Rosalina comienza a hacer toda clase de trámites, para que en este sector se construyera la nueva Escuela 24 “El Prado”. Consigue con el Ministerio de Obras Públicas se haga cargo de la construcción de un hermoso edificio que ofrece al alumnado mayor confort: amplias salas, grandes ventanales, pisos de parquet, etc.; una infraestructura no tradicional a la que acostumbraban tener los establecimientos educacionales. El 27 de Septiembre de 1955 se inauguraba el nuevo local con la presencia de autoridades de gobierno, educacionales comunales, padres, apoderados y de todas las personas que ayudaron de una u otra forma a que se hiciera realidad el sueño de la Directora y de comunidad escolar.

 

 

 

En su edificación, se construye un patio techado, cocina, sala de usos múltiples, casa para cuidador, cancha de básquetbol con baldosas. En 1962 fallece la Sra. Rosalina, quedando como Director Subrogante, Don Luis Alejandro Madariaga R., luego llega como Director titular, Don Ángel Rojas V. hasta 1974, año en que se acoge a jubilación, lo sucede en el cargo la Sra. Perla Flores V. hasta 1979, año en que asume la Srta. María Mella U., cargo que desempeñó hasta Marzo de 1997. Actualmente dirige esta Unidad Educativa el Sr. Guillermo Nova Coronado quién asumió en Abril del año 1997, actuando con una gestión renovada, y dinámica, diferente, otro sello, logrando ser una Escuela Autónoma. Ha motivado nuevas metodologías, proyectos de aula, libertad para crear con responsabilidad; apoyando constantemente iniciativas, ideas y sugerencias dadas por los docentes, para el mejoramiento de la acción pedagógica propiamente tal.